Los Siglitos son seres pequeños, traviesos y poderosísimos que viven encapsulados dentro de los flashes.
Al congelarlos, sus poderes se activan y se vuelven transferibles, despertando la imaginación a quien los libere.
Descubre sus seis personalidades y empieza a poner los poderes en tus manos…
¿Te atreves a liberarlos?
El Chispa
El Goloso
El Inquieto
El Mediador
El Dulce
El Ácido
El hermano civilizado de El Ácido. Tiene la misma lengua afilada pero sabe cuándo usarla y cuándo guardársela. Te activa con comentarios ingeniosos que pican sin dejar marca. Es el amigo que te dice las verdades que nadie más se atreve a decirte, pero lo hace con una sonrisa y en el momento justo.
Puro placer, sin subtextos, sin excusas. No tiene vergüenza de ser lo que es. Hedonista honesto: si algo le gusta, lo dice; si algo no, también. Directo, impulsivo, con esa capacidad de convertir cualquier momento en una celebración pequeña. No tiene filtro entre el deseo y la acción.
Siempre en movimiento, siempre en alerta, siempre tramando algo. No puede quedarse quieto porque su cerebro ya está dos pasos adelante. Energético y curioso. Es el Siglito que nunca duerme y que te da un empujón de energía que te hace creer que puedes con todo.
El equilibrista emocional del grupo. No se pone nervioso, no dramatiza, no necesita ser el centro de atención. Hace que las cosas complicadas parezcan simples. No busca impresionar, solo que todo funcione.
Viene a recordarte que todo puede ser un poco más suave. Es el que te reconforta después de un mal día. Te ofrece su hombro. Empático y cercano. Te hace sentir bien sin necesidad de palabras.
Observador, irónico, con humor inteligente que no busca caer bien sino hacerte reír incómodo. No es cruel, pero tampoco complaciente. Es el golpe que necesitabas pero no pediste. No pregunta si quieres activarte, simplemente lo hace.
Idiotizador
Hacer que la gente actúe como idiota (solo funciona con adultos).
Timeroll
Enrollar el tiempo hacia atrás cuando la cagas.
Ninjabomb
Úsalo cuando tus padres descubran tu historial de navegación.
Karaokey
Cantar fatal pero que suene como un profesional, sobre todo en la ducha.
Semanator
Convertir los lunes en viernes automáticamente.
Saborito
Comer brócoli y que sepa a pizza (Cuidado: la pizza sabe a brócoli).
Magnetón
Atraer hacia ti todo lo que realmente necesitas (pizza incluida).
Alfombrator
Convertir las toallas en alfombras voladoras.
Camuflash
Esconderte dentro de cualquier objeto.
Procraspin
Hacer que el tiempo se alargue cuando no quieres hacer algo.
Rebotador
Rebotar en todo hasta que tus padres se mareen de seguirte.
Acelerante
Acelerar el tiempo cuando estás en una clase aburrida.
Cosquilloso
Torturar con cosquillas hasta conseguir lo que quieres.
Pasarelator
Todo el mundo te mira como si fueras famoso, aunque no sepan por qué.
Molestador
Hacer que las cosas molestas se vuelvan el doble de molestas para todos menos para ti.
Chillmax
Volver súper relajado a todo el mundo, especialmente a tus padres.
Mochimoco
Hipnotizar a tus padres para que digan «sí» a todo.
Transponedor
Intercambiar tu lugar con cualquier persona durante 5 minutos.
Origamix
Doblar la realidad para que las cosas salgan como quieres, aunque queden arrugadas.
Duplicador
Haz que tu clon vaya al cole mientras tú te quedas en la piscina (cuidado: a veces el clon es más listo).
Pandamode
Activar modo adorable cuando necesitas que te perdonen.
Gigantizador
Hacerte gigante cuando necesitas que te tomen en serio.
Blurbotron
Hacer que las nubes se conviertan en camas elásticas gigantes.
Tirulín
Transformar el aburrimiento en confeti que llueve hacia arriba.
Profeprofe
Hacer que los profesores se olviden de poner deberes durante una semana.
Risatrón
Provocar ataques de risa incontrolable en momentos súper serios.
Cringeback
Para cuando dices algo súper cringe y necesitas rebobinar la vida.
Seabreltelón
Convertir tus chistes malos en obras maestras del humor.
Invisiblix
Volverte invisible, pero tu ropa no (situaciones incómodas garantizadas).
Mocosín
Todo lo que tocas se vuelve pegajoso como chicle masticado.